Números Editoriales Editorial Nº 08
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Editorial

Según se va completando cada número de la revista, surgen temas y motivos recurrentes en diferentes artículos que parecen reclamar una atención especial. En esta nueva entrega de TAI CHI CHUAN se habla de dos vías para cultivar el interior: la meditación y el trabajo corporal.

El Neijing Tu es una ilustración realizada hace más de mil años que representa el cuerpo humano como un paisaje desde el punto de vista energético y señala diferentes puntos importantes para la circulación del qi. Yang Jwing-Ming comenta los textos originales que acompañan a este grabado y propone una interpretación que, sin pretender ser la única, nos aporta abundantes pistas para avanzar en el cultivo del elixir interior mediante la práctica meditativa.

8CaleditPor otra parte, tanto en la segunda entrega del trabajo de Jordi Vilà sobre el Taiji de Wudang como en la entrevista que realizamos a Chen Zhenglei se describe la progresión en el entrenamiento del Taijiquan en términos muy similares. Y curiosamente, se empieza por lo externo, el movimiento.

La idea que transmiten ambos es que en un principio el exterior "enseña" al interior, el movimiento externo correcto abre los canales energéticos y hace circular el qi creando un movimiento interno. De ahí que se insista tanto en la importancia de que la estructura y los movimientos sean correctos, ya que de no serlo, ese efecto interno podría no llegar a producirse nunca por muchos años que uno pase repitiendo una forma.

En una segunda fase la intención, desde el interior, debe guiar el qi, que a su vez dirige el movimiento exterior. Ahora es necesario hacer el esfuerzo de no mover el cuerpo si no lo mueve la intención. Asimismo, en estas primeras etapas es necesario aprender a reconocer y diferenciar el yin y el yang, a combinarlos y utilizarlos.

En cuanto a la tercera etapa, la que en Wudang se denomina "entrenamiento del espíritu", su fin es alcanzar el Hunyuan o Caos Primitivo, el estado en el que ya no existen yin y yang, sino un qi único. En este estado, al que muy pocos consiguen llegar, la mente no dirige, la intención ya no guía las acciones. El impulso del qi mueve el cuerpo de forma natural. "Del saber al no saber, esto es lo elevado," afirma Lao Zi. Pero primero hay que alcanzar el saber. spirito

 

 
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