Números Editoriales Editorial Nº 14
E-mail Imprimir


14CaleditEditorial

En las culturas más antiguas, que dependían de la caza y los frutos de la tierra para sobrevivir, el hombre experimentaba de manera muy directa el poder de la naturaleza y la respetaba. En la actualidad, la acción humana sobre el medio natural es tan grande, destructiva y brusca que, en muchas ocasiones, sólo nos acordamos de la supremacía de las fuerzas naturales cuando se producen anomalías climatológicas o telúricas que suponen una amenaza para nuestra supervivencia. Nuestra sociedad está atrapada en una espiral de desarrollo vertiginoso e insostenible que a menudo hace que la idea de ir despacio y practicar la escucha y la paciencia parezca algo casi inimaginable. Sin embargo, en la mayoría de los artículos que conforman este número esas cualidades se revelan, entre otras cosas, como claves necesarias para transformar de una forma más positiva y equilibrada nuestro entorno y nuestro paisaje interior.

El objetivo de las prácticas taoistas es preservar y promover la vida a través de un desarrollo sostenible, como si de un jardín se tratase. Pedro Valencia habla de cómo podemos cultivar los tres principales campos de energía de nuestro cuerpo y facilita pistas para saber si estamos trabajando de manera correcta nuestro jardín desde unos cimientos sólidos 14edity perdurables. El artículo sobre el método creado por Moshe Feldenkrais añade más claves para optimizar nuestra práctica del Taijiquan y eliminar las "malas hierbas", es decir, aquellos patrones internos que nos hacen perder energía. Este sistema se centra en la autoconciencia como vehículo para descubrir y suprimir las pautas de movimiento que nos producen tensión y un gasto energético innecesario. En el artículo principal sobre Hulei Taijiquan, un estilo casi desconocido hasta ahora en nuestro país, se indica que el cultivo de la práctica atraviesa once etapas claramente diferenciadas, y además incorpora la idea de llevar la iniciativa en el ataque. Wee Kee Jin, sin embargo, opina que la clave está en saber recibir y en el contacto con la tierra, y que la fuerza más elevada de nuestro arte es la fuerza de recepción.

Aunque los principios sean los mismos al margen del estilo que practiquemos, a menudo encontraremos aparentes contradicciones entre los distintos enfoques del trabajo interno. Y es muy posible que todos ellos funcionen. Para aprender a desarrollar nuestro propio jardín, necesitaremos de una mente despierta y abierta para observar e investigar lo que es mejor para nosotros. Así es probable que nuestra capacidad de escucha nos permita acceder a la gran diversidad, profundidad y riqueza que posee el Taijiquan y, tal vez, aportar nuestro granito de arena. spirito

 
Banner

Entidades colaboradoras

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Estadísticas

Usuarios : 3
Contenido : 871
Enlaces : 94
Páginas vistas : 3451313

Banner
Banner
Banner
Banner