Números Editoriales Editorial Nº 22
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Editorial

L20calieditas raíces más profundas de nuestra práctica descansan en la filosofía taoísta. ¿Pero qué significado tiene eso en nuestro tiempo? En la cosmología taoísta la humanidad se sitúa entre el cielo y la tierra y desde ese lugar observa el mundo que habitamos. Actualmente vivimos en una sociedad que descansa en cualidades excesivamente yang. La ambición desmedida y la voracidad en la gestión de los recursos planetarios por parte del primer mundo, a la que ahora se suman con entusiasmo los países emergentes, ha convertido la capacidad de la humanidad para superar límites y adquirir conocimiento en una obsesión por acumular poder y riqueza que literalmente está poniendo en peligro nuestra supervivencia.

¿Y qué pasa con una filosofía que propugna la vía del yin y que ha sobrevivido a más de 4.000 años de historia? ¿Puede enderezar el curso autodestructivo al que la humanidad parece abocada? Un brillante pensador taoísta, Hu Fuchen, reflexiona sobre estas y otras cuestiones en un artículo que nos enorgullece ofreceros, y en el que nos recuerda que las cualidades por las que el universo se regenera y sana, aquellas que permiten al hombre desarrollar sus cualidades superiores y reconectarse a la realidad unificada, son eminentemente yin: receptividad, no interferencia, adherencia, escucha, nutrición sostenible de la vida.

Edit22Prácticamente todas las voces que oiréis en este último número de TAI CHI CHUAN parecen estar de acuerdo en una cosa: en que el origen del Taijiquan descansa en la filosofía taoista, en una disciplina de combate y en los principios de la medicina tradicional china. También coinciden en que, sea cual sea el aspecto en el que decidamos centrar nuestros esfuerzos, si excluimos alguno de ellos, lo que hacemos deja de llamarse Taijiquan. Y en que el arte debe enseñarse de una manera coherente con nuestras elecciones, ajustándonos a objetivos claros y realistas que motiven al alumno y cumplan sus expectativas.

Según la visión de los chinos de la antigüedad, el cuerpo humano era considerado como una reunión de alientos que interactuaban en el espacio-tiempo hasta que se separaban. A lo largo de estos seis años y medio hemos sentido algo parecido al confeccionar cada número de la revista. Los temas y las voces se reunían de una manera determinada y misteriosa, como el flujo de la vida, y después se disipaban para dar paso al siguiente. Ahora que este ciclo se cierra y da paso a uno nuevo, nos damos cuenta de que el cuerpo de artículos reunidos en esta ocasión es, más que nunca, una declaración de los principios que hicieron nacer esta publicación y que la han mantenido hasta hoy.

Somos conscientes de que con el fin de la revista trimestral perderemos algunos lectores, pero confiamos en que con la continuidad de nuestro trabajo en la web seguiremos contribuyendo a difundir las ideas, las técnicas y los valores de las artes internas chinas. Nuestro más sincero agradecimiento a todos los colaboradores y lectores que número tras número nos habéis mostrado vuestro apoyo decidido, comprensión y entusiasmo. Esperamos seguir compartiendo con vosotros un buen trecho más de este camino. spirito


Pintura a tinta sobre papel de Li Chipang.

 
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