Artículos Todos los artículos (Lista) TAICHI EN LAS ARTES ESCÉNICAS
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Las experiencias descritas anteriormente pueden proporcionar algunas ideas en cuanto a la práctica del Taichi orientada a este sector. Hay que tener en cuenta la realidad en la que se mueven actores y bailarines, y la razón por la que son tan sensibles y a menudo inestables. Sean como sean y tengan la fama que tengan, a la hora de tomar clases todos son lo mismo: alumnos a los que debemos escuchar para entender mejor su situación y poderlos acompañar de manera flexible y firme en el camino hacia los objetivos que se hayan planteado.


La danza del Tao: la conexión del hombre con el universo

Se dice que hace más de cuatro mil años vivió en China un jefe de tribu legendario llamado Yu, alguien capaz de escuchar y comprender profundamente a los elementos de la naturaleza y ganarse su obediencia1 1) Taoísmo. Eva Wong, pags. 22 y 23. Editorial Oniro. -. Yu era un chamán con múltiples poderes y entre ellos se contaba la habilidad de volar hacia las profundidades de la tierra o hacia las estrellas a través de una danza espiral, danzayuen busca de conocimientos que ayudasen a su tribu. Esta leyenda china pone de relieve la relación del hombre antiguo con la danza como vía para la comprensión de los lazos que lo unen al Universo y como instrumento que facilita la captación, movilización y descarga de la energía o qi con una intención determinada. En la mayoría de las culturas es además un rito social y una forma atávica de expresión que constituye un poderoso vehículo para la conexión con uno mismo, el grupo y el entorno, y también con lo sagrado. Desde este prisma la danza, el canto y algunas prácticas taoístas beben en su origen de una misma fuente al relacionarse integralmente con el mundo natural.

El sentido original de la danza se fue perdiendo en Europa a lo largo de la historia, debido a numerosos intereses políticos y religiosos que no desarrollaremos en este artículo. Durante el siglo XIX y principios del XX, las bailarinas se subieron a las zapatillas de puntas para expresar una espiritualidad sublime e incorpórea. Sin embargo, el mundo del ballet se vistió con ciertas normas y clichés rígidos que lo encorsetaron y su entrenamiento se reservó a una élite de atletas que debía encajar en un canon corporal muy estricto. Se priorizó a menudo la dificultad técnica en detrimento de la capacidad interpretativa del danzarín y la solidez del guión coreográfico. esc04En la misma época existió un movimiento distinto, que ha llegado hasta nuestros días, iniciado por personajes como Isadora Duncan o Martha Graham, entre otros, en el que se buscó el retorno hacia un lenguaje gestual más libre y cercano a la naturaleza. Aun así, en la actualidad los bailarines deben ajustarse a unas reglas muy precisas si desean progresar en su carrera, y existe la paradoja de que a pesar de ser su instrumento de trabajo muchos se muestran desconectados de su físico y lo emplean de manera mecánica. Creo que el Taichi puede ser de gran ayuda en este aspecto, si enfocamos sus ejercicios hacia una toma de conciencia que proporcione al alumno un nuevo descubrimiento del cuerpo y de sus conexiones energéticas, emocionales y mentales. Aunque en ocasiones la fácil aparición del ego en algunos actores y bailarines estropea las relaciones que mantienen entre sí y con el profesor, en general se hallan acostumbrados a aceptar propuestas diferentes y experimentar retos, algo inherente a su oficio. Así, el Taichi encuentra buena acogida en estos ambientes disciplinados y propicios a la observación, creatividad y cambio continuo, ideas próximas, después de todo, a la concepción vívida de la filosofía taoísta.

Una de las ventajas que supone el trabajo con bailarines es que están acostumbrados a trabajar con el cuerpo, poseen buena alineación de la postura, control del eje central, flexibilidad y una desarrollada capacidad de memorización. Para ellos las formas son coreografías y las captan con gran rapidez. El problema reside en aprender un tipo de movimientos que no se rige por las mismas pautas que han practicado durante tantos años y se ven en dificultades para desprenderse de ellas. Es importante insistir en la aplicación de principios básicos del Taichi tales como la relajación a nivel muscular y mental durante la ejecución de las posturas y sobre la idea de descender, enraizar, dejar colgar. Para poder desarrollar su musculatura y cualidades como la ligereza o la capacidad de salto, giro y equilibrio, durante toda la carrera se les insiste en la idea de elevarse, estirar el eje central y contraer la musculatura del vientre y los glúteos.


 
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