Imprimir


Nº 18 - Verano 2009

fy04

FAYE YIP:
ARMONÍA Y TÉCNICA

 

  Teresa Rodríguez


Faye Yip proviene de una importante familia de artistas marciales. Ha crecido absorbiendo la práctica de distintos estilos de Taiji. En esta entrevista desgrana algunos momentos de su infancia y explica las características principales del estilo Sun de Taijiquan. También señala los motivos por los que es importante conocer en profundidad las técnicas marciales sin descuidar el aspecto de cultivo de la salud.

 

Da gusto ver moverse a Faye Yip. Cuando ejecuta las formas es muy armoniosa, precisa y limpia. Marca los acentos en los movimientos con total seguridad y los impregna de una fuerza decidida cuando corresponde. Conoce muy bien lo que hace, para ella es algo natural que lleva en la sangre y que ha optado por trabajar y disfrutar desde pequeña. Actualmente reparte su tiempo entre su negocio de importación y las clases que imparte. Parece una mujer abierta, alegre y disponible, y nos recibe con gran atención y amabilidad para contestar a nuestras preguntas.


Para comenzar nos gustaría que nos hablase del estilo Sun, de las razones por las que se creó y del impacto que produjo su aparición dentro del mundo del Taichi.

Cuando lees el libro de Sun Lutang, es casi como si emprendieras un viaje de descubrimiento del estilo Sun y también de su práctica, así que puedes entender muy bien de dónde viene. Sun Lutang se inició en el Taiji ya en su madurez, y por entonces era un maestro reconocido de Xingyiquan y Baguazhang. Obviamente, él introdujo en su estudio de la práctica toda su experiencia anterior enSunLutang las artes marciales, y eso se refleja en el resultado final de su obra, el Taiji estilo Sun.

Él investigó los estilos Wu y Hao, y de ellos tomó, entre otras cosas, la posición alta. Se puede decir que hay dos planteamientos o teorías en cuanto a las posiciones cuando realizamos formas. Según la primera, hay que practicar con posturas abiertas y bajas, con una “estructura grande”, lo que permite desarrollar fuerza y resistencia en la musculatura de las piernas. La segunda defiende que debemos hacer la forma en una posición natural. La postura del estilo Sun es muy práctica, podemos ver que es más alta, que los pasos son cortos pero ágiles, y los movimientos tienen una finalidad técnica, pero no sólo desde el punto de vista marcial.

Creo que Sun Lutang fue la primera persona que puso un énfasis muy marcado en el aspecto de salud que tiene el Taiji. Podemos apreciar esto en sus escritos, y tiene que ver con el hecho de haber entrado en contacto con el Taiji a una edad avanzada, siendo ya un hombre reconocido en el mundo de las artes marciales. califyPor eso creo que lo que más le interesaba del Taiji era desarrollar el aspecto de rejuvenecimiento desde el interior utilizando la respiración, la coordinación del cuerpo y de los sentidos, y las energías internas. Y probablemente fue la primera persona que formuló por escrito y en detalle el concepto de artes marciales internas, la idea de que el Xingyi, el Bagua y el Taiji tenían esas cosas en común.

En el contexto tradicional, las artes marciales eran eso, artes de combate, al margen de su valor como ejercicio útil para mantenerse en forma y fortalecer los músculos, articulaciones y huesos. Pero no se consideraba que fuesen un tipo de ejercicio especialmente adecuado para personas maduras o con problemas de salud. En realidad, el estilo Yang era entonces muy popular por sus efectos beneficiosos para la salud, y estaba cubriendo las necesidades de la gente de la calle en este sentido.


¿Y cuál fue la reacción en el mundo de las artes marciales cuando se formuló esta capacidad de rejuvenecimiento y de cultivo de la salud del Taiji?

Yo diría que tuvo un efecto considerable, porque Sun Lutang era un hombre muy respetado. Aunque había millones de personas que practicaban artes marciales, muy pocas habían llegado a dominar su esencia. La mayoría seguía buscando, intentando llegar a ese punto. Y Sun Lutang ofrecía unos consejos, unas pautas muy valiosas sobre cómo mejorar, cómo hacerse las preguntas correctas para alcanzar ese objetivo.



La forma del estilo Sun es muy interesante, y creo que últimamente se ha popularizado aún más porque a nivel físico no es tan exigente como las de otros estilos de Taiji. Las posturas son asequibles para personas que no tienen muy buena forma física. A menudo me encuentro con nuevos alumnos que tienen problemas de rodillas o de reumatismo, y que no están en condiciones de aprender el estilo Chen, ni siquiera el estilo Yang. fy06En ellos las posiciones son demasiado abiertas y hay que mantenerlas durante mucho tiempo. Ambos tienen una estética muy bonita, pero son muy exigentes para las rodillas. Por eso el estilo Sun es una buena alternativa para personas que no están en forma o que sufren problemas por no tener unas piernas y rodillas fuertes, ya que existe una alternancia del peso en las piernas que hace que no se las fuerce en exceso.

Otra característica que ha contribuido a su popularización es que su forma no es muy larga ni complicada, por lo que resulta asequible incluso para personas bastante mayores, de más de setenta años, que son capaces de memorizar y practicar una secuencia fluida, rítmica y estimulante que no carga las piernas. Y sin embargo este estilo no se ha empezado a difundir ampliamente hasta hace muy pocos años. Recuerdo que cuando me vine a vivir a Inglaterra a principios de los noventa, era muy raro ver exhibiciones de estilo Sun. Creo que fue en 1991 cuando mi padre empezó a enseñarlo en Europa.


¿Vino usted a Europa a raíz de las visitas de su padre?

Yo fui a completar mis estudios universitarios a Inglaterra. Había terminado la carrera pero quería hacer estudios de postgrado y mejorar mi inglés. Y más o menos en la misma época fue cuando mi padre empezó a dar seminarios y cursos en Europa. Le acompañé en los primeros cursos, en 1988-89, y en 1990 me trasladé a Inglaterra para seguir estudiando.


Según nos ha explicado, el Taiji estilo Sun se suele practicar a un ritmo más rápido de lo que se ve habitualmente. En principio eso debería ser otra ventaja para las personas que no tienen unas piernas muy fuertes, porque al pasar de una posición a otra con mayor rapidez las piernas se cargan menos...

Bueno, el estilo Sun tiene dos características fundamentales. Una es el trabajo de pasos, lo que se llama el “medio paso”. Cada vez que avanza el pie adelantado, el atrasado lo sigue. Igualmente, al retroceder con el pie atrasado, el adelantado también retrocede medio paso. Esto se traduce en que el peso está cambiando constantemente fy05de pierna. Así se crea un ritmo muy característico: paso, medio paso; paso, medio paso. Es lo que se llama en chino “paso ligero”, huo bu. Se suele llamar huo bu Taiji, es como un apodo que se le da, porque es una de sus cualidades principales, que es ágil y ligero.

La segunda cualidad más característica del estilo Sun es el movimiento de las manos. Cada vez que se conectan dos posturas se hace con este movimiento de apertura y cierre, es decir kai he. Por eso otro de los nombres que se da al estilo Sun es kai he Taiji. En China es bastante habitual esto de poner sobrenombres a un estilo, porque es una forma de recordar y tener presentes sus características fundamentales.

Aparte de esto, en la coordinación, la estructura y la filosofía, el estilo Sun sigue los mismos principios que se expresan en los famosos diez puntos esenciales para el Taiji que formuló Yang Chengfu. En eso no hay diferencia: la energía sube a la coronilla, hombros bajos, pecho hundido, espalda recta, caderas relajadas, lo sustancial y lo insustancial, todos esos principios son los mismos.


Esa agilidad en los pasos, ¿tiene también una finalidad marcial?

Sí, es muy lógico plantear esa cuestión, ya que el estilo Sun recibe la influencia de otras artes marciales, como el Xingyi y el Bagua, y es muy probable que esta distribución del peso, que es diferente a la de otros estilos de Taiji, proceda de otras disciplinas marciales. Desde luego se ve esa influencia en algunas posturas que recuerdan mucho al Xingyi, a la postura Santi, por ejemplo. En estas posturas, aunque quizá no sean tan “sólidas” como las posiciones bajas y abiertas, se puede avanzar y retroceder con mucha rapidez, por lo que hay una mayor agilidad en los movimientos. De hecho en los combates de contacto se suelen ver más posiciones altas, con una distribución del peso de 70-30, o incluso 60-40.



De todos modos, yo creo que en ese aspecto el trabajo de formas de los diferentes estilos sirve para practicar el enraizamiento, pero no significa que necesariamente se empleen después esas posturas bajas y abiertas en un combate de contacto. Si puedes trabajar en posiciones bajas y altas, fy07en un combate tienes una mayor ventaja, mientras que si sólo trabajas posiciones altas y no tienes la capacidad de bajar, te puedes ver en apuros en determinadas situaciones, es una debilidad. Por eso, en la práctica de formas se puede trabajar a diferentes alturas.


Ahora viene la pregunta inevitable... Siendo hija de una personalidad como Li Deyin, ¿cómo fue su infancia? ¿Empezó a practicar muy pequeña, qué recuerdos tiene...?

Bueno, igual que otros muchos niños, yo me crié oyendo historias de grandes hazañas, de héroes de las artes marciales que volaban, como Spiderman... (ríe) Y si aprendes artes marciales cuando eres pequeña es muy divertido, es genial... No es que yo tuviera un interés especial en estudiarlas, pero sí que leía comics e historias de artes marciales y me gustaba poder aprender esas cosas de verdad, era una suerte poder vivirlas en la realidad y no sólo en la fantasía. Para mí aquello no era un sueño, yo realmente vivía rodeada de artistas marciales, y en el momento en que muchos niños se imaginaban lo increíble que sería poder aprender esas cosas, yo tenía la oportunidad de hacerlo. Recuerdo que cuando era pequeña me sentía muy orgullosa de poder decir, “veis, yo puedo hacerlo de verdad”. Cuando tenía seis o siete años mi padre ya se dedicaba a la enseñanza, y empezó a mostrarme algo de gongfu de Shaolin. Era muy divertido aprenderlo, tengo recuerdos muy felices de aquella época.


Cuando entrevistamos a su padre nos contaba que su abuelo le enseñó de pequeño Shaolin para la flexibilidad, en la adolescencia Xingyi para que adquiriera potencia y rapidez, y por último Taiji para desarrollar la sensibilidad y la inteligencia. ¿A usted le enseñaron igual?

Sí, supongo que esa es la tradición familiar. (ríe) Y creo que tiene bastante sentido. Cuando eres pequeña tienes mucha flexibilidad, y el gongfu de Shaolin te pone en muy buena forma, y además es muy bonito, muy divertido, y puedes presumir. (ríe) Recuerdo que cuando iba al colegio los niños me gastaban bromas y se burlaban un poco de mí porque aprendía Wushu y Shaolin, se ponían a hacer gestos como imitando las películas de artes marciales. Y había un niño que quería como ponerme a prueba, ver qué era capaz de hacer. No recuerdo muy bien cómo fue, pero yo salía por la puerta y él intentó hacer algo, no de verdad, sino como un amago de ataque o algo así, en plan tonto. Pero aquella vez se pasó un poco, fue demasiado lejos, y no sé, instintivamente pensé, “vale, te voy a enseñar lo que sé hacer”. Y entonces lancé una patada, sin tocarle, claro, y le puse el pie junto a la cabeza. Recuerdo que se quedó helado, paralizado, pero lo mejor es que a mí me pasó lo mismo, me quedé igual, bloqueada, sin saber qué hacer. Me sentí mal, tenía la sensación de que no debía haberlo hecho, porque normalmente no hacía caso a aquel tipo de bromas. El caso es que me di media vuelta y me fui muy cortada, sin decir nada, pero bueno, aquel niño no se me volvió a acercar. (ríe)


A veces les ocurre a los profesores varones que alguien quiere poner a prueba sus habilidades marciales. ¿Le ha ocurrido a usted algo parecido como profesora de Taiji?

No, la verdad es que a mí no me ha ocurrido. Sólo de pequeña o de joven en el colegio, pero nunca era nada serio. Y bueno, toco madera, espero que no me ocurra tampoco en el futuro. No, en general la gente es muy amable y educada y nunca se me ha acercado nadie de una forma agresiva o competitiva. Pero en Inglaterra hay un buen número de profesores varones que tienen una orientación marcial bastante marcada, que participan en competiciones o que forman a alumnos que compiten. En esos casos es más fácil que alguien quiera desafiarte o probar tus habilidades, y bueno, si esa es la orientación que has elegido, de alguna forma es lo que buscas, y no debería sorprenderte o molestarte.

fy10Quizá las mujeres que enseñamos Taiji presentamos una imagen un poco más pacífica, aunque tampoco se puede generalizar, pero creo que podemos enseñar de una forma un poco más equilibrada, para potenciar la salud y la relajación, aunque también expliquemos e incorporemos las técnicas a la práctica. Yo pienso que es muy importante comprenderlas y ser capaz de demostrarlas y explicarlas. Aunque evidentemente no todo el mundo quiere entrenar las técnicas utilizándolas de una forma real para empujar, para hacer proyecciones, etc. Por eso pienso que es importante entenderlas, pero no creo que sea esencial practicarlas constantemente. Sin duda para algunas personas el objetivo principal es dominar las técnicas, utilizarlas y hacer que funcionen. En cualquier caso es evidente que practicar empuje de manos y trabajar técnicas con un compañero te permite dar un paso más, llegar más lejos y profundizar en el Taiji.



fy01Pero insisto, sí estoy convencida de que las técnicas se deben comprender con claridad, porque esa comprensión hace que tu trabajo de formas sea mucho mejor, más completo y profundo, lo que a su vez hace que la circulación de energía sea más fluida y más potente y que los beneficios para tu salud sean mayores. Yo soy flexible en cuanto a que mis alumnos practiquen empuje de manos o trabajen las técnicas por parejas. Creo que eso no es imprescindible para conseguir grandes beneficios de la práctica del Taiji. Pienso que a veces no es posible para todo el mundo practicar las ocho fuerzas, empujar, bloquear, desviar, etc. Si puedes hacerlo y si te interesa, si quieres invertir tiempo en dominar este aspecto, perfecto, pero eso lo dejo a la elección de cada alumno, siempre que comprenda la mecánica de cada técnica y aprenda a integrarla en la forma.

Esto sí es importante, porque incluso aunque no te interese el aspecto marcial, si no comprendes la técnica de cada movimiento, si sólo imitas lo que ves, la coordinación y la alineación del cuerpo pueden ser erróneas, puede que la cadera no esté donde tiene que estar, o que los hombros no estén bien, o que se bloquee alguna articulación, y eso puede acabar provocando alguna lesión. Estoy convencida de que la claridad en las técnicas es esencial, y que es lo que permite poner en práctica los principios del Taiji.


Además de las formas, ¿trabaja algún tipo de ejercicios de Qigong, o de respiración?

Sí, normalmente trabajamos una versión del Baduanjin, un poco diferente de la de la Asociación de Qigong de Salud, porque es una de las series más antiguas de Qigong que se conocen.


¿Y durante la forma practican algún tipo de respiración?

La impresión que tengo a partir de mi experiencia, es que especialmente con los principiantes es mejor dejar que la respiración sea natural. Ya tienen muchas cosas que recordar. Las posiciones, el peso, las manos, ya estan muy ocupados con muchas cosas como para preocuparse por la respiración. Lo único importante es que no dejen de respirar. (ríe) Ya en serio, en esta fase no es importante cuándo se inspira y cuándo se espira. Con los principiantes nosotros hacemos algunos ejercicios de Qigong y de respiración por separado sin movimientos, o bien con movimientos sencillos. Así el alumno tiene tiempo suficiente para respirar sin tener que preocuparse de nada más.

fy02Cuando se está trabajando la forma, lo importante es dedicar toda la atención a las posturas, a la estructura. Cuando las posturas y los movimientos son muy fluidos y se conocen bien, entonces se debe empezar a trabajar sobre las técnicas. Y cuando se dominan las técnicas, entonces llega un momento en que la respiración se adapta naturalmente a los movimientos. Creo que el intento de trabajar sobre la respiración demasiado pronto provoca rigidez en el cuerpo. Así que pienso que la respiración es muy importante, pero según el nivel de práctica en el que se encuentre el alumno. Utilizar la respiración puede ayudar a perfeccionar la postura y dirigir mejor la energía. Si se trabaja con intención puede ayudar a completar la técnica, a redondearla. Pero como decía, esto tiene que hacerse en el momento adecuado. Si se hace demasiado pronto puede crear conflictos.

A veces cuando me preguntan esto utilizo un ejemplo que suele poner mi padre. Cuando ves a un deportista corriendo, o a atletas de alto nivel, ¿les preguntas cómo respiran al correr? Porque cuando el movimiento tiene un propósito, todo el cuerpo se coordina para lograr ese objetivo. En ese caso no tienes que pensar en cómo respiras, la respiración se adapta ella sola al movimiento. Vas a inspirar y espirar y todo el cuerpo contribuye en ese esfuerzo y ese objetivo. Es como cuando empujas, cuando aplicas an. Por eso la técnica es tan importante. Te aporta un objetivo en el que concentrarte. Cuando corres tu intención es llegar a la meta.

Sin embargo, los atletas de alto nivel, los atletas olímpicos, si que trabajan sobre la respiración. Porque a ese nivel la frecuencia de la respiración, o el ritmo de la respiración, puede suponer la diferencia entre una medalla de plata y una de oro. La respiración puede hacerte ganar o perder décimas de segundo. En esos casos posiblemente no basta con respirar de manera espontánea. A eso era a lo que me refería: según la fase de la práctica en la que estás, la respiración tiene un significado y una importancia. En el Taiji es lo mismo.



Al iniciar la forma ¿hacen algún tipo de preparación, de apertura o visualización de algún recorrido interno?

Creo que eso es más propio del Qigong. En el Qigong todo es respiración, propósito, intención. Desde el principio tienes los sentidos puestos en la respiración, el ritmo, la profundidad de la respiración... Para mí esa es la gran diferencia entre Qigong y Taiji. fy09También hay técnicas, pero no son del mismo tipo. En Taiji son mucho más prácticas, en realidad van dirigidas a lo marcial. Mientras que en el Qigong no hay esa intención de bloquear, o desviar o empujar, en gran medida la intención está puesta en la respiración y en los canales. Desde el principio es muy importante entender la relación entre la respiración y los canales energéticos. Hay características y cualidades comunes, pero el objetivo, el fin, es diferente. En Taiji bloqueas y golpeas, desvías y contraatacas. En Qigong no hay esa intención, estás trabajando tu propia energía, observando tu interior. Por eso la relajación no es exactamente igual. Creo que esa es la gran diferencia entre ambas prácticas, el Taiji es un arte marcial y el Qigong no.


¿Personalmente qué le ha aportado a usted la práctica del Qigong?

Empecé a hacer Qigong después que Taiji. En realidad empecé con mi madre para echarle una mano. En muchas cosas nos hemos ayudado mutuamente, y esto fue algo así. Empecé a aprender Qigong porque mi madre estuvo muy enferma, tuvo que operarse y tenía problemas de salud, y después de la operación decidió empezar a hacer Qigong para acelerar la recuperación. Estaba muy débil, no podía hacer Taiji ni nada mínimamente exigente, y empezó a practicar Liu Zi Jue, los seis sonidos secretos, y yo encontré otro sistema de Qigong que podía ayudarle. Justo entonces, como en los años ochenta, era cuando el Qigong estaba empezando a popularizarse de verdad, se hablaba mucho de la capacidades de sanación del Qigong. Así que empecé a hacer Qigong con mi madre, para apoyarla en aquello. Y de repente empezaron a divulgarse gran cantidad de sistemas de Qigong, más antiguos, más modernos, era como la fiebre del Qigong. En fin, a raíz de aquello le dediqué cierta atención a esta práctica y probé diferentes sistemas. Al final conservé los que me parecían más útiles, sobre todo las Baduanjin, que sigo utilizando con mis grupos de personas mayores, porque son muy beneficiosos para personas que tienen una salud muy delicada, problemas de movilidad, equilibrio, etc. Utilizamos el Qigong en esos casos.


fy03


¿Qué cree usted que puede aportar el Qigong a la práctica del Taiji? ¿Podría contarnos su experiencia personal al respecto?

Yo diría que hay gente a la que le cuesta relajarse practicando Taiji, y es posible que el Qigong les permita relajar mejor la mente y el cuerpo cuando después hacen Taiji. Porque el ritmo de vida moderno es muy estresante, es una lucha contra el tiempo. A mí me pasa lo mismo, tengo tres hijos pequeños, mi familia, mi trabajo, una página web que mantener, un negocio de importación... Creo que nos pasa lo mismo a todo el mundo. Tenemos que atender demasiadas cosas. Por eso cuando más disfruto es cuando estoy en una clase. Entonces todo se calma, todo lo demás desaparece. Creo que todos necesitamos eso. Vivir sumergidos en esa tensión y esa preocupación veinticuatro horas al día, siete días a la semana, es forzar el cuerpo al máximo todo el tiempo. Por eso hay que hacer algo, Taiji u otra cosa. Pero creo que hay muchas personas para las que la práctica del Taiji es una buena forma de desconectar de todo eso y centrarse en el cuerpo, en el movimiento. Es un buen remedio para la tensión de estos tiempos. Por eso probablemente los ejercicios respiratorios del Qigong pueden ayudar a relajar el cuerpo y la mente y sacar un mayor provecho del Taiji. Antes o después, todo el mundo tiene que encontrar una forma de desconectar.


Teresa Rodríguez es diplomada en Medicina Tradicional China y profesora de Qigong. Dirige grupos en España, Francia, Italia y Chile dedicados al Camino de la Mujer. Creadora de Tao Danza es bailarina en contextos meditativos y conciertos por la paz.
(Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Tienes que activar JavaScript para visualizarla).

www.taodanza.com


Traducción del inglés: Luis Soldevila
Fotografías: Teresa Rodríguez