Artículos Todos los artículos (Lista) TEORÍAS DEL YIN Y YANG A REVISIÓN
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El hombre, como intermediario entre el cielo y la tierra que existe entre ambos y participa de ellos, poseería simbólicamente funciones asociadas al cielo y otras ligadas a la tierra. Aspectos menos tangibles como el pensamiento o las emociones tendrían una calidad más celeste o yang, mientras que el cuerpo, los órganos o la sangre tendrían una calidad más terrestre o yin. En resumen, para Lavier todas las cualidades que definen el cielo y la tierra son las que rigen la dicotomía yin-yang.


La visión científica

Por otro lado, a partir de los descubrimiento de la física moderna algunos autores han tomado como referente para establecer la clasificación de los atributos la diferenciación entre estructura y función, fuerza centrífuga y centrípeta, fuerzas de atracción y repulsión, etc.

Una de estas teorías es la que establece José María Sánchez: "Yin y yang son el apellido, mientras que estructura o función es el primer nombre que podemos dar a cualquier cosa. Es antes la consideración de algo como estructura o función que como yin o yang, dado que no podemos decir si yin o yang son estructuras o funciones, pero sí podemos decir si una estructura o una función es yin o yang". El autor entiende por estructura la consideración de un ser o fenómeno desde un punto de vista de lo que es, de su figura, su aspecto, su forma y su masa; es la cristalización de la energía, de las fuerzas, de las funciones, la energía condensada. En cambio la función es la consideración de un ser o fenómeno desde el punto de vista de lo que hace, de su movilidad, según su vibración más o menos rápida, su aceleración o ralentización.

Este referente se asocia a su vez con el predomino de las fuerzas centrípetas y centrífugas, junto a las fuerzas de atracción o repulsión. El autor defiende que la fuerza centrípeta, expresada en la fuerza de la gravedad terrestre, tiende a acercar las cosas, a concentrar y comprimir la materia, actuando como una fuerza de atracción cuya acción es contraer las estructuras y ralentizar las funciones; mientas que la fuerza centrífuga tiende a alejar las cosas, a expandir y aligerar la materia, actuando como una fuerza de repulsión cuya acción es expandir las estructuras y acelerar las funciones.

Según estos referentes, y estableciendo un criterio de oposición entre estructura y función, el autor establece que "a las estructuras que se expanden (predominando la energía centrífuga y la repulsión) se las denomina yin, y a las que se contraen (predominando la energía centrípeta y la atracción) se las denomina yang; mientras que a las funciones que vibran con intensidad acelerada se las denomina yang y a las que vibran con intensidad ralentizada se las denomina yin".

Según su teoría y tomando como referente los parámetros espacio-tiempo, Sánchez clasifica como estructuralmente yin y funcionalmente yang: el día, la luminosidad, el calor, las cosas o situaciones con desarrollo rápido y corta duración, los colores rojos, los sonidos estridentes, lo que es exterior, los cuerpos alargados, ligeros y de volumen expandido, la derecha, arriba, lo anterior…; y como estructuralmente yang y funcionalmente yin: la noche, la oscuridad, el frío, las cosas o situaciones de desarrollo lento y larga duración, los colores oscuros, los sonidos suaves, lo interior, los cuerpos cortos, pesados y de volumen contraído, la izquierda, abajo, lo posterior…


 
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