Artículos Todos los artículos (Lista) SAN SHOU: EL COMBATE DE TAICHI
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Todo el cuerpo debe formar una unidad, desde los pies, las piernas y las caderas, a los brazos y las manos. La mente debe dirigir cada movimiento, y los compañeros han de ser responsables en todo momento de sus acciones y reacciones. La mente y el cuerpo forman una unidad. No se trata pues, de golpear  al contrario en cualquier parte y sin controlar la fuerza del impacto que uno causa, sino de ser conscientes de nuestras acciones y buscar la coordinación. El cuerpo tiene que ajustarse sin cesar a nuevas situaciones, lo que a veces resulta un poco difícil para muchos practicantes de Tai Chi que, acostumbrados a los movimientos lentos y preestablecidos de la forma, pueden tener al principio problemas para moverse espontánea y ligeramente.

Sanshou4Otro aspecto importante es la relajación. De entrada a todos nos resulta difícil relajarnos y movernos al mismo tiempo. Como hemos dicho, el Tai Chi trabaja la relajación en el movimiento, pero al practicar boxeo tomamos consciencia de que cuanto más rápidos nos movemos, mayor es la dificultad para relajarnos, y además no hay tiempo suficiente para analizar, por ejemplo, si estamos tensando los hombros innecesariamente. Por eso en el boxeo de Tai Chi se repite muchas veces una misma acción hasta encontrar la posición ideal, a velocidades diferentes y con más o menos fuerza.

Por otra parte, se advierte también que a muchos alumnos les cuesta golpear a un adversario, aunque no sea con mucha fuerza. Es necesario desarrollar la confianza en uno mismo, aprender a medir y a dosificar la fuerza que tenemos, y "atrevernos" a utilizarla. Se podría decir que en este sentido el boxeo tiene un cierto aspecto terapéutico al liberar aunque sea de manera indirecta bloqueos o inhibiciones que podemos tener en ciertos momentos.

Asimismo el ejercicio del boxeo tiene un valor energético tanto para el que golpea como para el que es golpeado. Al recibir un golpe bien controlado se produce un proceso similar al del llamado Chi Kung de la Camisa de Hierro. En la práctica hay que dosificar la intensidad de tal forma que nadie salga perjudicado por el impacto de la energía comprimida. La clave es utilizar las presiones internas que se producen dentro del cuerpo al golpear o ser golpeado y que tienen su centro en el Tan Tien, o "Mar de la Energia". La respiración bien coordinada tiene aquí un valor crucial.


Equilibrar yin y yang

Como en la vida misma, cuando se boxea llega un determinado punto en el que nos sumergimos en el caos. Ya no se sabe quien ataca y quien defiende. El Tai Chi y el boxeo de Tai Chi nos enseñan a vivir y sobrevivir en el caos de la vida, donde nada puede programarse con toda seguridad y siempre puede haber un imprevisto. Por eso lo mejor es estar siempre alerta para adaptarse a los cambios y elegir de entre las posibilidades que se nos ofrezcan la mas oportuna, siendo tan pronto yin como cambiando súbitamente a yang, sabiendo relajar en ciertas circunstancias y tensando en otras. Para mí este es un punto muy importante en la práctica del Tai Chi en general. El Tai Chi es conocido por el público como un ejercicio relajante, muy suave y tenue, liviano, es decir, muy yin. Pero en realidad es mucho más que eso, es armonizar el yin y el yang aceptándolos a ambos.

A veces algunos practicantes de Tai Chi tienden a querer ser mas yin, discriminando el yang. Esto se puede entender ya que vivimos en una sociedad que tiene un exceso de yang, pero no por eso vamos a caer en el extremo contrario y ser siempre artificialmente suaves. Por ejemplo, un músculo necesita tanto tensar como relajar para alimentar sus tejidos. Si siempre estuviera tenso, acabaría por agotar sus reservas y quedar tenso de forma crónica, lo que produce dolor. Si por el contrario siempre estuviera relajado, se debilitaría y llegaría un momento que las articulaciones más próximas se lastimarían a la menor ocasión porque deberían cargar con todo el peso. Tanto yin como yang tienen su razón de existir.

La mayoría de las personas que practican Tai Chi no están necesariamente interesadas en la defensa personal. En cualquier caso, dado que en el boxeo se plantean situaciones de defensa y ataque con guantes bien acolchados, se puede golpear con bastante fuerza antes de llegar a lastimar al adversario. Así se aprende a controlar el potencial de fuerza y coordinación que tenemos y reforzar la confianza en nosotros mismos y la autoestima, lo que sería de gran ayuda en caso de no tener más remedio que hacer uso de ello para defendernos en una situación comprometida.


Luis Molera practica el Tai Chi Chuan desde 1980 y da clases desde 1985. Es discípulo del Maestro William Chi-Cheng Chen (Nueva York) y de Chen Shiu-Yao (Taipei).


Fotos: Teresa Rodríguez.

Sparring: Luis Soldevila.


 
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