Artículos Todos los artículos (Lista) MÁS ALLÁ DEL CIELO SIEMPRE HAY OTRO CIELO. Entrevista a Chen Zhenglei.
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En sí mismos son ejercicios sencillos, aunque según se va profundizando en ellos es importante contar con la supervisión de un profesor que conozca bien estas técnicas. Antes de empezar se debe soltar todo el cuerpo un poco para estimular la circulación y aflojar las articulaciones. Si uno practica sentado debe mantener la espalda erguida, sin apoyarla en la pared o el respaldo. Hay que prestar atención a la respiración, que tiene que ser suave, profunda y alargada, y no permitir que la mente se distraiga. La atención se centra en el dantian para que el qi baje y se reúna en esta zona. Aunque al principio cueste mantener la concentración y no distraerse, con el tiempo irá resultando más fácil.


Antes ha mencionado la importancia de tener una guía correcta en este proceso.

Sí. Que el alumno tenga interés y se esfuerze no garantiza que aprenda. Para eso tienen que darse tres condiciones. La primera, es tener un buen maestro. CZL7WEl profesor tiene que haber comprendido muy bien, en su propia carne, lo que es el Taijiquan. Sólo así podrá guiar a sus alumnos hacia el objetivo correcto, sin dar rodeos ni llevarles a callejones sin salida. Por ejemplo, si un profesor sólo basa su conocimiento en libros, o si sus sensaciones no son correctas, no puede enseñar bien.

Por otra parte, hay estudiantes que tienen buenos profesores, pero que no han estudiado bien. Un maestro enseña a muchos alumnos, pero los que aprenden de verdad son pocos. Sólo un puñado se aplica y dedica el esfuerzo y los años necesarios al aprendizaje. Otros muchos, por problemas de trabajo, o familiares, o porque no están dispuestos a comprometerse lo suficiente, dejan el aprendizaje a medias. Si esos que no han aprendido bien empiezan a enseñar a otros, la enseñanza se degrada. Y esta circunstancia en la actualidad se da con mucha frecuencia, es muy triste, pero es así.

La segunda condición es que el alumno sea despierto, honesto y capaz de superar dificultades. Estos son los alumnos que los maestros tienen la obligación de buscar. Todos pensamos que somos muy inteligentes, y es fácil pensar que ya lo hemos aprendido todo, pero si uno no rechaza esa sensación, es muy difícil llegar a tener verdadero gongfu. Por eso hay un viejo refrán en China que dice que la inteligencia va en contra del verdadero éxito.

Si se dan estas dos condiciones, la tercera es la más importante, y se refiere a lo que es el espíritu. Hay que practicar con constancia, superar las dificultades, no tener miedo al cansancio, esforzarse. Cuando se cumplen estas tres condiciones, no importa si se estudia Taijiquan o cualquier otra cosa, al final se alcanza el éxito.


Pero ahora es muy difícil que se dé la relación que había antes entre maestros y discípulos. ¿Cómo puede conseguirse eso actualmente?

CZL8WComo decía antes, el alumno debe buscar al maestro y el maestro al alumno. Lo más importante es la virtud, la calidad humana de la persona. El que quiera llegar lejos debe respetar al maestro y la disciplina, y tiene que estar dispuesto a dedicar la vida entera a la tarea. Pero esto no ocurre con los alumnos corrientes, es muy poco habitual. A través de sucesivas pruebas y si el alumno es digno de confianza, llega un momento en que se establece un compromiso por escrito, el Baishi, con el cual se formaliza la relación. A partir de este momento la responsabilidad es mucho mayor, el maestro tiene el compromiso de enseñar y el alumno de aprender, desarrollar lo aprendido y transmitirlo.

Este tipo de relación maestro-discípulo es verdaderamente como la de un padre y un hijo. No es lo mismo que cuando uno estudia con un gran grupo, porque las exigencias son mucho mayores. Entre los discípulos deben tratarse como hermanos, y aún entre éstos hay diferencias, ya que unos pocos llegan a ser considerados discípulos internos, o Rushidizi. En este caso la relación es mucho más estrecha, y estos alumnos son los auténticos herederos del saber de un maestro.


Uno de los rasgos distintivos del estilo Chen es la emisión de fuerza, o fajin. ¿Cómo se debe incorporar la fuerza a la práctica?

Si se siguen correctamente las etapas de que hablábamos, todo se vuelve ágil y flexible, se consigue mantener una estructura correcta en todo momento y realizar cada movimiento hasta el final. No debemos quedarnos cortos ni tampoco excedernos. Si se mantiene este estado y no hay interrupción en el movimiento, el qi interno se acumula hasta rebosar, y si a esto se añade la energía espiral, el chansijin, el cuerpo acaba produciendo por sí mismo tres tipos de fuerza.

La primera es la fuerza centrífuga. Es la misma fuerza que genera una rueda que gira a mucha velocidad. Cualquier cosa que la toca sale despedida, aunque sea más fuerte o más pesada que ella.

La segunda es la fuerza que penetra. Es similar a la fuerza que tiene un tornillo. También se parece al efecto que provocan las estrías espirales que hay en el interior del cañón de una pistola, que hacen girar la bala imprimiéndole más velocidad y fuerza. Esto se consigue a través de la relajación del cuerpo y tiene el efecto de conseguir que disminuya la resistencia a la entrada.


 
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