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Nº 2 - Invierno 2004

Yubero1LA ESPADA DE LA ESCUELA DE CHEN MAN-CHING
Un arte dentro del arte

Manuel Yubero

E  s bien conocido el proverbio chino que reza: «Cien días para dominar el sable, mil días para dominar la lanza, diez mil días para dominar la espada». Dentro del armamento tradicional del Tai Chi Chuan, este dicho refleja la dificultad que entraña el manejo de la espada recta. No es de extrañar entonces que fuese considerada un arma superior que daba prestigio a quien la llevase. Caballeros y sabios taoístas solían portarla a la espalda.


Tradicionalmente la espada que se utiliza para la práctica de Tai Chi es la espada común china conocida como Chien (Jian) o también como Gim. Es perfectamente recta y su hoja tiene dos cantos, de los que sólo se afila el tercio más alejado de la empuñadura. En la actualidad, aparte de las espadas comerciales metálicas, el practicante puede elegir entre ligeros modelos telescópicos y las réplicas en madera, más aconsejables para la práctica de la esgrima.

Hacia el final de sus enseñanzas, el profesor Cheng Man-Ching sostenía que el Tai Chi Chuan que él practicaba era como un trípode basado en la forma de mano vacía, el empuje de manos y la espada, cuya práctica incluye la forma y el trabajo de esgrima, que puede considerarse por sí mismo como un arte dentro del arte. No obstante, las técnicas de la forma de espada y las de mano vacía presentan algunas similitudes y diferencias.

Yubero3Como punto en común, tenemos que ambas formas deben realizarse siguiendo los mismos principios:


Como diferencia, tenemos que la velocidad de la forma de espada es ligeramente superior a la velocidad de la forma de mano vacía. Asimismo, la mirada ha de seguir a la espada y no dirigirse al frente como en la forma de mano vacía. En concreto, los ojos seguirán a la parte activa del arma o de la acción. En función de la técnica que se realice, la mirada se fijará en la punta, el filo, la empuñadura, o incluso en la mano opuesta.

El profesor Cheng Man-Ch'ìng enseñaba una esgrima caracterizada por una gran libertad de movimientos. Esto conforma la parte más aeróbica dentro del sistema, y en opinión de muchos y muy serios practicantes, la más divertida. Para practicar esgrima correctamente, no deberíamos pensar en términos de cortar y no ser cortados. Lo importante es pegarse y adherirse. De ese modo escucharemos la energía del adversario y así sabremos de sus intenciones.

Yubero5Al practicar esgrima no se puede ser perezoso. El juego de pies debe ser ágil y rápido. Una afirmación a tener muy en cuenta para el estudiante aventajado de esta escuela es "los pies son a la esgrima lo que la cintura es al empuje de manos".

En vez de usar fuerza contra fuerza, se debe evitar con sutileza los ataques del contrincante. Esto será posible si los desplazamientos son rápidos, flexibles y eficientes. El fin es llegar a posiciones en las que nuestra espada pueda protegernos y que nos permita al mismo tiempo tener a nuestra merced áreas vulnerables del oponente.

El método consiste básicamente en que las espadas de ambos contendientes se adhieran. Mi espada es un obstáculo para mi adversario, y su espada lo es para mí. Por tanto ambas espadas permanecen en contacto pendientes del objetivo principal: la mano del adversario, ya que en condiciones normales éste será el punto de su cuerpo más cercano a nosotros. Wolfe Lowenthal, tanto en sus obras como en sus cursos y clases, nos advierte que si por ejemplo, voy tras la mano de mi adversario y él busca mi corazón, yo tengo una gran ventaja sobre él porque mi objetivo estará siempre más cercano y accesible que el suyo.

Yubero6Incluso en tiempos modernos, cuando obviamente ya no es necesario el manejo de la espada por motivos de defensa personal, el estudiante serio se beneficiará del trabajo de esgrima por variadas razones:

Por un lado tenemos que determinadas habilidades pueden ser mejoradas a través de esta faceta del arte. Dichas habilidades suponen un desarrollo de los aspectos motrices y marciales del Tai Chi Chuan, a saber: distancia, oportunidad, equilibrio, coordinación, percepción espacial, adherencia, suavidad, velocidad de reacción, escucha... por citar algunas.

El estudio y la comprensión de la espada conectan al alumno con la historia y la cultura de las artes marciales chinas en general y de las internas en particular. Pero quizás en el centro de todo esté el mayor de los beneficios que este arte puede aportar al practicante: el estudio de las interacciones del Yin y del Yang en la naturaleza (comprensión del macrocosmos) y el autoconocimiento (comprensión del microcosmos), así como las semejanzas extrapolables entre el macrocosmos (la naturaleza, el cielo y la tierra, la creación en definitiva) y el microcosmos (el ser humano).

El cielo (Yang), la tierra (Yin) y el ser humano (Ren), que recoge el Yang del cielo y el Yin de la tierra y los cultiva de manera armónica en el Tan Tien formando un Tai Chi, son los tres poderes que representan la base para alcanzar el gran objetivo que Wolfe Lowenthal comenta a menudo y del que hablaba Cheng Man-Ching: el estudio del Tao, el estudio de la grandeza del Chi. spirito


Manuel Yubero
practica Tai Chi Chuan desde 1983. Lo enseña desde 1989. Estudió de la mano de Gaspar García. En los últimos años sigue la línea de Cheng Man-Ching con Wolfe Lowenthal. Dirige la Escuela Chang Chuen (Primavera Eterna) donde simultanea la enseñanza del Tai Chi Chuan con la del Luohan Chi Kung y la del Choy Lee Fut Kung Fu.
www.changchuen.es

Secuencias técnicas mostradas por Manuel Yubero y su alumno Rodrigo Santamaría. 

 

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 Ver Yi Jin Jing: el clásico de la transformación de los tendones (I), Eduardo Escudero y Teresa Menchén. TAI CHI CHUAN, Nº 11.