Artículos Todos los artículos (Lista) EL NACIMIENTO DEL TAIJIQUAN CONTEMPORÁNEO. Entrevista a Li Deyin
E-mail Imprimir


¿Por qué decidió crear sus formas de gongfu de abanico?

En realidad las formas de gongfu de abanico son las únicas que he creado simplemente por interés personal, porque me apetecía. Las formas de competición fueron trabajos que me encomendaron, pero esto surgió por simple afición.

Yo había visto en los últimos años a mucha gente practicando diferentes formas de abanico, pero en realidad eran más bien como danzas. Entonces pensé, ¿por qué no unir el abanico con el Wushu, por qué no crear una forma que muestre el uso marcial que se puede dar a un abanico, que se pueda practicar como un entrenamiento marcial? El hecho es que históricamente el abanico nunca se había considerado un arma, era más bien un elemento artístico, pero tampoco era la primera vez que las artes marciales asimilaban como arma un objeto que no había sido concebido para el combate.

Dice la tradición que el emperador Qiang Long (Huang Di), de la dinastía Qing, decidió en una ocasión hacer un viaje de incógnito por el sur del imperio para conocer de primera mano cómo vivían sus súbditos. Según la leyenda, emprendió este viaje él solo y vestido como la gente corriente, y únicamente llevaba un abanico para defenderse. Por supuesto, es muy poco probable que esto sucediera. En primer lugar porque un emperador nunca salía solo, siempre iba rodeado de un séquito que incluía a diferentes maestros de artes marciales y una guardia personal. Así que, probablemente más por el folclore que por una realidad histórica, el abanico se fue asociando de alguna manera a lo marcial. Y de hecho tiene sentido, ya que el abanico es un objeto pequeño y manejable, que no llama la atención, que no parece un arma. Y desde luego se puede utilizar como un arma.

El caso es que dada la popularidad que estaba empezando a tener el abanico, pensé que se podía crear una forma que pudiera practicar cualquier persona, bien como una coreografía artística o como una rutina de entrenamiento marcial. Esa fue la idea original, pero hubo otro hecho que me animó a hacerlo. Cuando compilé la primera forma de abanico en 2001 fue más o menos cuando se presentó la candidatura de Pekín para los Juegos Olímpicos de 2008, y recuerdo que todo el mundo estaba pendiente de las votaciones. En los ambientes deportivos y marciales de la ciudad todo el mundo estaba entusiasmado, había un apoyo masivo a la candidatura.

En Pekín hay una gran asociación deportiva de personas mayores que decidió organizar una exhibición multitudinaria de Taijiquan en la plaza de Tiananmen como gesto de apoyo a la candidatura olímpica, y me pidieron que les ayudara a prepararla. Pero también querían que esa exhibición reflejara el entusiasmo y la alegría de vivir de los mayores en la China actual, y que al mismo tiempo tuviera algo que ver con el Taiji y las artes marciales. Pero para eso una demostración de Taijiquan no era lo mejor, porque mucha gente asocia el Taiji con lo viejo, y a los ancianos con el Taiji.

Por eso pensamos que quizá era el momento de cambiar un poco esa perspectiva, de mostrar que los ancianos no sólo podían hacer ejercicios lentos y suaves, sino también cosas más vistosas y más enérgicas. Entonces me pareció que para esta exhibición en la plaza de Tiananmen tenía que diseñar algo que se alejara un poco de la imagen típica del Taiji. Esa fue por así decirlo la segunda fuente de inspiración.

Por otra parte está la música. Las artes marciales tradicionales no utilizan ningún tipo de música para el entrenamiento, pero cuando se intenta coordinar a un gran número de personas ejecutando una forma, la música puede resultar muy útil. Entonces pensé en la posibilidad de utilizar un tema musical concreto para acompañar la forma, y a continuación se me ocurrió diseñar la forma adaptándola a la pieza musical, de modo que al oírla fuera fácil seguir los movimientos. Había una canción de Tu Hong-Gang, un cantante muy famoso en Hong Kong, que se llamaba Gongfu chino. Era una canción con un aire muy épico que habla del Wushu, y me pareció que la nueva forma de abanico podía ilustrar muy bien su espíritu y su contenido. El ritmo de la música marca la cadencia de la forma, pero además los movimientos están relacionados con la letra, ya que la canción va enumerando distintas artes marciales chinas y la forma va reproduciendo movimientos de los diferentes estilos, como el Chang Quan, o Puño Largo, el Taijiquan, Nan Quan, etc.

Y creo que el resultado fue muy satisfactorio, porque la gente primero memorizaba la canción, y después al aprender los movimientos, los asociaba automáticamente con las estrofas. De hecho conseguí que Tu Hong-Gang viniera a la exhibición y cantara en directo la canción, Zhong Guo Gongfu, en aquella exhibición. Otra de las motivaciones que me impulsaron a hacer este experimento fue unir la música y el entrenamiento propio de las artes marciales en una especie de nuevo arte un poco más asequible para la gente de la calle.


ldy13


 
Banner

Entidades colaboradoras

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Estadísticas

Usuarios : 3
Contenido : 871
Enlaces : 94
Páginas vistas : 3384182

Banner
Banner
Banner
Banner