Artículos Todos los artículos (Lista) NUTRIR EL INTERIOR. Entrevista a Wang Fengming
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Nº 12 - Verano 2007

wcalNUTRIR EL INTERIOR
Entrevista a Wang Fengming

Teresa Rodríguez

 


Como muchos de los grandes personajes del Taijiquan que actualmente imparten seminarios por todo el mundo, Wang Fengming tuvo que ganarse a pulso las enseñanzas que recibió a lo largo de su vida. Estudió Bagua Zhang y Taijiquan "a la antigua" pues entonces corrían tiempos donde los profesores exigían a sus alumnos un fuerte compromiso a la hora de practicar. En esta entrevista desvelamos a nuestros lectores algunos momentos de su aprendizaje con Feng Zhiqiang y numerosas claves para el desarrollo interno del Qi, ya que la nutrición interior representa uno de los pilares fundamentales de su método de adiestramiento.


Usted había practicado otras artes marciales antes de llegar al Taijiquan ¿qué fue lo que le atrajo de él?

Antes de empezar a practicar Taijiquan había estudiado Shaolín y Bagua Zhang del estilo Chen Tinghua. En 1975 conocí a Feng Zhiqiang y entonces tuve la oportunidad de probar el efecto que tenían las aplicaciones marciales del Taijiquan. Este trabajo me dejó realmente impresionado y enseguida decidí comenzar a entrenar e investigar el arte. En primer lugar estudié el estilo Chen tradicional porque en aquel tiempo Feng Zhiqiang aún no había creado el Chen Hun Yuan, y después este último. Solíamos practicar en el parque del Templo del Cielo, en Pekín, ya que era el más próximo a nuestros hogares, y además de tomar la clase con Feng entrenaba por mi cuenta en el parque y en mi casa.


w1En aquella época ¿cuál era el método de entrenamiento que seguían?

Feng Zhiqiang creó un sistema de trabajo en el que se enfatizaba desde el principio la práctica del Qigong para el cultivo de la energía interna. En este método, resultado de sus largos años de investigación y experiencia personal, se coordinaban las técnicas de Neidan Gong con el entrenamiento del Taijiquan. Las sesiones se estructuraban siempre de la misma manera, dedicando la mitad del tiempo a los ejercicios de Qigong y el resto a entrenar las formas de Taijiquan, las aplicaciones marciales y el tuishou. Feng constató que con esta estructura sus alumnos podían avanzar con más eficacia en el camino de su práctica personal. He podido experimentar personalmente la validez de este planteamiento y observar el buen progreso de mis alumnos, y por eso en la actualidad aún conservo esta forma de trabajar.


¿Cómo eran sus compañeros de entrenamiento?

Los alumnos que solían asistir a las clases eran jóvenes principalmente. Feng Zhiqiang posee una gran reputación en China, sobre todo por sus aplicaciones marciales. Los jóvenes venían a clase atraídos por este tipo de trabajo, ya que a esa edad uno prefiere desarrollar especialmente la lucha, el lado marcial de la práctica. En nuestro grupo de entrenamiento apenas había alumnos de edad avanzada.


¿Qué exigia Feng Zhiqiang a sus estudiantes?

En sus clases demandaba una gran corrección en los movimientos y además quería que llegásemos a comprender profundamente el aspecto interno de cada uno de ellos. Para él era muy importante que conociéramos los objetivos fundamentales por los que se había creado cada postura y los efectos que se derivaban de su práctica. Durante el entrenamiento prestábamos especial atención a las aplicaciones marciales y las repetíamos numerosas veces para poder llegar a ser capaces de distinguir y entender en profundidad las fuerzas internas que estábamos aplicando. Había que buscar el motivo por el cual se utilizaban unas u otras en momentos determinados y descubrir sus consecuencias.

Al principio Feng no quería enseñarme debido a mi constitución física. Pensaba que mi estatura era muy baja y que estaba demasiado delgado como para abordar el entrenamiento de las artes marciales, y por eso no me aceptó como alumno. Un hermano de escuela mayor que yo me enseñó la forma. Era Zhang Xuexing, que había estudiado Taijiquan estilo Chen con Chen Zhaokui hasta su muerte y después había continuado su aprendizaje con Feng Zhiqiang. Él habló con Feng y le dijo que yo era una buena persona y que entrenaba a conciencia. En esta época practicaba una hora al día de zhan zhuang y poco a poco fui ganándome el respeto de Feng Zhiqiang al demostrarle un alto grado de compromiso con el arte. Por eso finalmente, al observar la dureza y perseverancia con que me adiestraba se tranquilizó respecto a sus dudas y decidió comenzar a enseñarme y exigirme lo mismo que a cualquiera de sus alumnos.


¿Cuánto tiempo dedicaba a la práctica diaria del Neidan Gong?

En esta época solía entrenar durante tres o cuatro horas al día. Realizaba una sesión antes de irme a trabajar que duraba más o menos dos horas, y después, cuando volvía a casa, otras dos. Practicaba Neidan Gong, Taijiquan y empuje de manos siguiendo el método de Feng.


 
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