Artículos Todos los artículos (Lista) CABALLEROS ANDANTES (I) El entrenamiento de las armas en las artes marciales internas
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Dado que las tres armas más comunes en Tai Chi son el sable (dao), la espada recta (jian) y la lanza (qiang), vamos a tratarlas con cierto detalle. Existe un dicho en las artes marciales chinas sobre su grado de dificultad: "Cien días para la lanza, mil días para el sable, diez mil días para la espada". cab02En mi opinión el dominio de la lanza es mucho más díficil que eso. Estas tres armas comparten ciertas características. En los tres casos, sus aplicaciones se pueden adaptar para su uso con objetos cotidianos como bastones, paraguas, y en el caso de la espada y el sable, incluso un periódico enrollado.

Cada una de estas armas tiene sus técnicas, pero más allá de las diferencias, las aplicaciones deben combinarse con un juego de pies adecuado y, como en las técnicas de mano vacía, se dan las alternancias habituales: dentro-fuera, arriba-abajo, izquierda-derecha, yin-yang, derecho-revés, cerrar-abrir, etc. Un error muy generalizado en la práctica con armas es pensar sólo en el arma, a pesar de que hay muchos movimientos importantes en los que intervienen decisivamente el brazo desarmado, las piernas y otras partes del cuerpo.

Existen aplicaciones para dao y jian a dos manos, lo cual puede ser útil sobre todo frente a un adversario fuerte o que lleva un arma pesada (como un guandao), ya que el control sobre el arma es mayor. A pesar de ello, ésta se empuña con una sola mano, mientras la mano libre se utiliza para apoyarla en el arma, agarrar al adversario o su arma, bloquear, desarmar, empujar o capturar. Los pies y las rodillas se utilizan para golpear al adversario cuando nuestra arma está ocupada en otra acción. Por ejemplo, si al ejecutar un tan (corte hacia arriba) el contrario lo bloquea, nuestra reacción inmediata sería una patada. Además, las patadas al arma del otro o a la mano que la sujeta pueden hacerle perder el control de la misma. Y por añadidura, muchas de las aplicaciones de armas se pueden adaptar a la lucha de mano vacía y viceversa.

sableEl agarre también puede cambiar. En posición de guardia, el agarre debe ser suave, pero en general se aprieta con fuerza en el momento del impacto con el contrario o con su arma. En el caso del dao y el jian se suele tener un mejor control del arma si la mano está más cerca de la guarda, aunque se puede alargar su alcance agarrándola más cerca del pomo.

Por otro lado hay que tener en cuenta las peculiaridades y el comportamiento de cada arma. Por ejemplo la espada recta, a diferencia del sable, no debe utilizarse en movimientos de corte por encima de la cabeza. Esto no es así porque, como he llegado a leer en un libro de Tai Chi, corramos el riesgo de cortar nuestra conexión con el cielo y perder la bienamada "coronilla suspendida", sino porque, sencillamente, es peligroso pasar un arma de doble filo por encima de la cabeza. Cualquier error de cálculo o impacto con el arma del contrario al realizar tal movimiento podría resultar en que nos hiriésemos nosotros mismos. Lo imprevisible del comportamiento de las armas implica que se debe dar la máxima importancia al juego de pies y la esquiva, y que debemos intentar evitar los impactos fuertes y directos con el arma del adversario.

Así pues, los enfoques, variantes y combinaciones posibles en la lucha con armas son muy diversos. Es importante no olvidar que las armas no existían, ni existen, en un vacío ideal, y que algunas se desarrollaron o modificaron para hacer frente a enemigos concretos, como piratas japoneses o jinetes nómadas.


cab03Conclusión

No creo que uno pueda considerarse un artista marcial a menos que posea una variedad de habilidades a menudo relacionadas entre sí. El entrenamiento con armas es una parte esencial de este proceso. Para ser bueno con las armas hay que ser ágil, tranquilo, tener capacidad de concentración, estar relajado, ser fuerte, tener un buen nivel en boxeo de Tai Chi y un buen juego de pies. El Nei Kung (por ejemplo los 24 ejercicios yin-yang de fuerza interna) es especialmente útil, sobre todo algunos de los ejercicios estáticos más exigentes, como "El rinoceronte frente a la luna" y "El rey de la montaña sale de la caverna". Ambos son útiles sobre todo para el entrenamiento de las caderas, el fortalecimiento de las articulaciones y la postura.

En las artes marciales chinas, las armas son una forma excelente de ejercicio aeróbico, con multitud de saltos y giros. Además son divertidas y, si se tiene la suerte de contar con un buen profesor, pueden ser métodos muy eficaces de defensa personal.


En la segunda parte de este artículo se examinarán en detalle las características y técnicas específicas de la espada recta, el sable y la lanza.

Una primera versión de este trabajo se publicó en seis entregas entre junio de 2001 y agosto de 2002 en la revista Combat.

Traducción: Ángeles Sánchez Caballero


Dan Docherty
nació en Glasgow, Escocia, en 1954. Empezó a aprender Tai Chi Chuan con Chen Tinghung durante sus años de servicio en la Real Policía de Hong Kong. En la actualidad reside en Londres y dedica la mayor parte de su tiempo a viajar impartiendo cursos y a escribir sobre Tai Chi Chuan. Es presidente de la Federación Europea de Tai Chi Chuan.
http://www.taichichuan.co.uk


 
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